Prevención y actuación ante los accidentes más frecuentes en bebés menores de un año

Prevención y actuación ante los accidentes más frecuentes en bebés menores de un año

  marzo 18, 2022       Pediatría

Aunque los golpes y las contusiones de nuestros hijos son más frecuentes cuando estos comienzan a andar (generalmente a partir del año) también pueden sufrir golpes y caídas potencialmente graves antes del año de edad, sobre todo al caerse de superficies elevadas. Estas caídas se suelen producir por descuidos de sus cuidadores de tan solo unos segundos.

Por esto es muy importante que los padres conozcan en que situaciones más frecuentemente se suelen producir estos accidentes para poder evitarlos.

Lo primero es saber que desde recién nacidos los bebés pueden desplazarse en una superficie plana. En los 3 primeros meses es más complicado que se desplacen, pero son capaces de empujar con sus piernas el resto del cuerpo si apoyan los pies sobre una superficie dura como una pared. A partir de los 4-5 meses el bebé adquiere la capacidad de voltearse sobre su propio cuerpo, es capaz de mantenerse sentado sobre el 6º – 7º mes, y de los 8 a los 10 meses son capaces de desplazarse a voluntad de un punto a otro, mediante gateo, reptando…, a partir de los 10-11 meses suelen aguantar de pie si tienen donde sujetarse.  Con esto vemos que el riesgo de accidentes existe desde los primeros días de vida y que va en aumento conforme crece el bebé.

¿Dónde se producen las principales caídas en los primeros meses de vida y cómo podemos evitarlas?

  • El cambiador: Es, sin lugar a duda, el sitio de donde se caen los bebés con más frecuencia, ya que es una superficie pequeña, sin barandillas alrededor y que se encuentra a una altura de 90 a 100 cm para permitirnos cambiar al bebé de forma cómoda. Con descuidarnos una fracción de segundo es suficiente para que el bebé se gire y caiga, golpeándose con frecuencia la cabeza. La única forma de prevenir este accidente es no perder nunca de vista al bebé. No debemos nunca girarnos ni agacharnos para coger algo dejando solo al niño. Si necesitamos coger algo lo mejor es coger al niño primero o dejar siempre una mano apoyada sobre el abdomen del niño para evitar que se gire.
  • La cama o el sofá: Otro lugar donde se suelen producir caídas frecuentes por despistes. Aquí el error suele ser dejar al niño en el centro de la cama e ir un momento a coger algo de la cocina, abrir la puerta…, y en ese momento escuchar un golpe y el llanto inmediato del niño. Al igual que con el cambiador, nunca hay que dejar al bebé solo en la cama o el sofá. Si hay que hacer algo, lo mejor es llevar al bebe contigo o dejarlo en su cuna antes de cogerlo.

  • La bañera: Otro lugar de accidentes frecuentes es la bañera, sobre todo a partir de los 7-8 meses, cuando ya se mantienen sentados y es más fácil que nos confiemos al ir a coger algo. Aquí, además del golpe, hay un riesgo potencial de ahogamiento al sumergirse en el agua. Nunca debemos dejar solo ni quitar la vista de encima a un bebé que se está bañando.

  • El andador o Tacatá: A pesar de la creencia popular, el andador no va hacer que nuestros bebés caminen antes ni van a estimular su desarrollo. En cambio, sí que va a hacer que el bebé se desplace más rápido y se escape más de nuestra vigilancia facilitando accidentes como la caída por escaleras, volcarse sobre si mismo… En este caso la mejor prevención es no usar andador. Si a pesar de todo se quiere usar es importante que el andador esté homologado y su base sea ancha para dificultar que vuelque e impedir que pase a través de las puertas.

¿Y si ya se ha producido el accidente, como actuamos?

  • En bebés de 3 meses o menos acudir siempre a Urgencias para valoración por un Pediatra.
  • En bebés de 4 a 12 meses:
    • Si la caída es de una altura mayor de medio metro debería ser valorado por un Pediatra
    • Si la altura es menor y el niño se encuentra bien tras el golpe debemos observarlo. Si presenta lesiones en el cráneo como hematomas o “chichones”, le duele o se le ha deformado alguna extremidad, se debe consultar en urgencias. Si por el contrario el niño está bien, no presenta llanto ni otros signos de dolor, y no tiene lesiones aparentes, solo se deberá observar por parte de los padres durante varias horas para comprobar que no aparecen datos de alarma
    • Signos de alarma a vigilar. Si el bebé presenta cualquiera de los siguientes síntomas o signos en las horas siguientes de un traumatismo se debe consultar con un Pediatra:
      • Vómitos de repetición (3 o más vómitos).
      • Llanto inconsolable
      • Somnolencia excesiva o poca respuesta a estímulos
      • Movimientos anómalos.

Para finalizar, recordar que el mejor tratamiento en estos casos siempre va a ser la PREVENCIÓN. Los bebés son pequeños aventureros sin miedo ni sensación de peligro, siendo sus padres los que deben anticiparse a estas situaciones de peligro.

Dr. José María Olmos García

Especialista en Pediatría HLA Vistahermosa

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